
Fabricando al "culpable"

¿Quién tiene la palabra?
El análisis de los tópicos (temas) y la jerarquía (quién habla y quién hace) revela un patrón repetitivo donde la agenda es definida por la seguridad y el orden público. Las voces de autoridad legítimas son casi exclusivamente funcionarios estatales (Ministros de Defensa, altos mandos militares, funcionarios de EE.UU.), quienes enmarcan el problema en términos de operaciones militares y lucha contrainsurgente. En esta jerarquía, las personas cultivadoras son el objeto pasivo de la noticia, receptores de un “ultimátum” o de la fumigación.
Una transición narrativa clave ocurre con la cobertura de las protestas. En estos casos, el tópico cambia a “protesta social” y la jerarquía de actores se invierte: los “campesinos” se convierten en protagonistas activos que “impiden”, “exigen” y “negocian”. Sin embargo, esta transición es a menudo disputada: otras narrativas, citando las mismas fuentes oficiales, encuadran la protesta como “disturbios” o infiltración de grupos armados, devolviendo el tópico a la seguridad. Finalmente, emerge una nueva narrativa atípica, la del “desarrollo”, que si bien es positiva, silencia a los cultivadores tradicionales en favor de “empresarios”.

El poder de nombrar

Metáforas letales

Ellos y nosotros

Lo que no se dice


